Capítulo 2. Leucocitos
ALTERACIONES MORFOLÓGICAS
DEL LIFOCITO
Linfocitos reactivos
Este tipo de linfocito están presentes en respuestas a estímulos antigénicos. Morfológicamente son más grandes de lo normal y su citoplasma es intensamente basófilo [Figura 50]. Durante la evaluación del frotis, suele confundirse con monocitos (de citoplasma más claro) o con células neoplásicas, sin embargo, en caso de no poderse diferenciar se le puede denominar como linfocitos atípicos.
La presencia ocasional de linfocitos reactivos en el frotis sanguíneo puede ser normal en pacientes sanos; sin embargo, una presencia más abundante sugiere una estimulación antigénica[18].
Figura 50. Linfocito reactivo en un frotis sanguíneo de gato (tinción de Diff Quik, 100x).
Células plasmáticas
Las células plasmáticas son raras en la sangre de los perros y normalmente se observan en aspirados de médula ósea o de linfonodos. Son células grandes con citoplasma intensamente basófilo y una zona de Golgi perinuclear prominente, de coloración pálida. El núcleo suele estar ubicado de forma excéntrica y tiene cromatina condensada[7] [Figura 51].
Presentan pequeños gránulos rojos en una zona del citoplasma, generalmente estos gránulos están dentro de un hueco central [Figura 52]. Se encuentran en pequeñas cantidades (1% a 10% de todos los linfocitos) en la sangre de animales sanos. El aumento en la cantidad de linfocitos granulares en la sangre puede ser observado en condiciones reactivas como infección por Ehrlichia canis, enfermedad renal crónica en perros o en casos de leucemias primarias (leucemia linfocítica granular)[2].
Linfocitos granulares o células asesinas naturales(NK)
Presentan pequeños gránulos rojos en una zona del citoplasma, generalmente estos gránulos están dentro de un hueco central. Se encuentran en pequeñas cantidades (1% a 10% de todos los linfocitos) en la sangre de animales sanos. El aumento en la cantidad de linfocitos granulares en la sangre puede ser observado en condiciones reactivas como infección por Ehrlichia canis, enfermedad renal crónica en perros o en casos de leucemias primarias (leucemia linfocítica granular)[2].
Figura 52. Célula NK en un frotis sanguíneo de perro (tinción de Wright, 100x).
Linfoblastos
La presencia de linfoblastos en un frotis sanguíneo suele ser indicativa de un linfoma maligno, que puede manifestarse como leucemia linfoblástica aguda[17]. Los linfoblastos se caracterizan por su tamaño grande, citoplasma basófilo y nucleolos prominentes[3] [Figura 53].
Figura 53. Linfoblastos en un frotis sanguíneo de perro (tinción de Diff Quik, 100x).