Principales alteraciones morfológicas de las células sanguíneas en perros y gatos.
1. Cambio en el
color
Alteraciones morfológicas de los eritrocitos
Durante la evaluación microscópica del frotis sanguíneo, uno de los pasos cruciales es reportar la morfología eritrocitaria, ya que puede contribuir en la identificación de trastornos metabólicos, daño oxidativo, o enfermedades en curso. En esta evaluación se deben considerar seis características: el color, el tamaño, forma (poiquilocitosis), la distribución, la presencia de inclusiones y la existencia de microorganismos en la sangre[6].
Cambios en el color
Hipocromía o hipocromasia
Se refiere a que los eritrocitos presentan una concentración de hemoglobina baja, por lo que el diámetro de su palidez central se verá incrementada, viéndose con una reducida periferia de coloración roja[9] [Figura 11]. En los hemogramas, se deberá acompañar con la disminución de la CGMH (Concentración Globular Media de Hemoglobina)[4].
Este cambio se produce por una anemia por déficit de hierro, donde también puede involucrarse en casos por enfermedades inflamatorias e infecciones crónicas[9].
Figura 11. Hipocromía en eritrocitos de perro (tinción de Diff Quik, 100x).
Policromasia
Cuando se aprecian eritrocitos de un tamaño más grande y de coloración entre rojiza y azulada, se le llama policromasia, algunos de estos eritrocitos son reticulocitos, que se tiñen de este aspecto debido a la combinación de hemoglobina (aspecto rojo) y el ARNr (aspecto azul)[9])[Figura 12].
Su presencia indica regeneración en las anemias. Sin embargo, para la identificación de los reticulocitos es necesario una tinción supravital como lo es el caso del nuevo azul de metileno. Sólo una presencia significativa de reticulocitos indicará si una anemia es regenerativa[6].
Figura 12. Policromasia en eritrocitos de perro (tinción de Wright, 100x).